La Teoría del Caos: “Es el vínculo humano lo que termina definiendo el sonido platense”

Por Daniela Llordella y Sabrina Sistro

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La Teoría del Caos: Agustín Ramos Costa, Sebastián Coronel, Nicolás Adrover y Álvaro Videla.  PH: Manuel Cascallar

Desde Rufino (Santa Fe), el lugar que lo vio nacer, pasando por Córdoba y Junín; llegó a la ciudad de La Plata para estudiar música en la Facultad de Bellas Artes, Sebastián Coronel, voz líder de La Teoría del Caos. Gracias a ese camino recorrido, se ganó el puesto del nómade de la banda, pero también ganó historias para contar en sus canciones.

Bajo el sello discográfico Uf Caruf!, La Teoría del Caos comenzaba a nacer en el año 2011 como el grupo más destacado de esa asociación de músicos. De la mano de Coronel, la formación presentaba a Nicolás Adrover, Pedro Bedascarrasbure y Agustín Ramos Costa.

Luego de su debut homónimo en 2012, la banda tuvo un cambio en su formación con la partida de Pedro y terminó por redefinirse en pos de un segundo disco, Temporada de Huracanes. De esta manera, la formación se cerró con Sebastián en voz y guitarras, Agustín Ramos Costa en batería y coros, Nicolás Adrover en guitarras, teclados, sonidos y coros y la incorporación de Álvaro Videla en el bajo; siempre acompañados por la producción de Teodoro Caminos.

Desde Agendarte, entrevistamos a Agustín Ramos Costa y a Álvaro Videla que nos contaron sobre la historia de La Teoría, las posibilidades de un tercer disco y la fecha que se viene el próximo viernes 5 de mayo en Lucamba en donde presentarán Temporada de Huracanes.

¿Cómo empieza la historia de La Teoría del Caos?

AR: Todos nos fuimos vinculando a partir de las canciones de Seba, que siempre fue de hacer canciones e iba articulando con distintos músicos. Los inicios de la Teoría viene como de un grupo de cantautores como Seba, Pablo Vidal de Los Valses, Seba Rulli de Orquesta de Perros, Lautaro Barceló; que se ponían a hacer canciones y se las pasaban.  Y de ahí surgió Uf! Caruf! que fue el primer sello en el que participamos todos.

¿Y ustedes cómo se conocieron?

AR: Cuando decidieron armar algo eléctrico, empezamos a participar todos de las canciones. Y ahí aparecimos nosotros. Nico en la guitarra, Alvarito, Pedro, que después se fue; y yo. Pero siempre estuvimos mucho en contacto. Cuando Álvaro no estaba, siempre venía a vernos. Éramos parte de un sello, entonces nos cruzábamos todos, tocábamos juntos, y fue mutando hasta que se convirtió en algo más “homogéneo”.

AV: Claro, siempre estaba ahí. Cuando no tocaba, cobraba entradas, pero siempre era parte del circuito.

El primer debut discográfico de ustedes es en el año 2012, después de eso cambia la formación, ¿cómo fue eso?

AR: Fue un momento en donde estábamos todos intentando ser parte de La Teoría, y a su vez había proyectos individuales que cada uno estaba definiendo. A Pedro se le empezó a sumar todo. Tocaba también con Ramiro García Morete, que en ese momento tocaba en Miro y su Fabulosa Orquesta de Juguete y también tocaba en otras…. Y apareció Alvarito, que estaba al inicio de La Teoría. Dejó de ser el cobrador de entrada y lo ascendieron a bajista (risas)

Después del debut y de este cambio, pasaron un par de años hasta que volvieron con otro trabajo discográfico que llamaron Temporada de huracanes, ¿qué pasó en el medio?

AR: Fue todo eso: Pedro se fue y quedamos Seba, Nico y yo. Empezamos a tocar los tres solos. Y Nico seguía tocando el bajo y Seba la guitarra. Cuando ingresó Álvaro, tomó el lugar de Nico, y él pasó a tocar la guitarra.

Fue un proceso bastante largo pero nunca dejamos de tocar. Fuimos probando esta nueva formación, el nuevo sonido… Nico no podía reemplazar fácilmente las violas de Pedro porque tiene otras formas de comunicar. Era una picardía imitar lo que hacía el otro, entonces decidimos reinterpretar las canciones que ya habíamos hecho. Instrumentalmente son distintas, las tocamos distintas.

AV: fue como una reformulación casi total. Cada uno interpreta a su forma las cosas y tiene su propia manera de tocar.

Igualmente, el estilo de la banda se mantuvo.

AR: Se mantiene porque nos apoyamos es en las canciones de Seba. Hay muchas bandas cancioneras que ponen al frente una canción y lo importante es instrumentar eso sin tantas pretensiones.

¿Cuáles son sus principales influencias?

AV: Tenemos influencias bastante variadas entre todos.

AR: Sí, por ejemplo, ahora Seba también está con más música latinoamericana, boleros viejos latinos, Buena Vista Social Club. Nos está llevando para ese lado, que de ahí provienen también las imágenes de las canciones que él hace. En cuanto a la instrumentación, venimos todos de las mismas bases del rock nacional e internacional, como Cerati, por ejemplo, pero  también estamos muy influenciados por el movimiento local.

AV: Sí, vamos a ver muchas bandas de La Plata.

AR: En algún punto es inconsciente, como te entra la data y en otro punto nos damos cuenta porque nos han comentado. Hace poquito tuvimos una charla con unos chicos de capital que tienen un sello que se llama Chancho Discos. Ellos vieron que tenemos un sonido distinto al del grupo de bandas que absorbe el sello y lo vieron muy ligado a un sonido platense. Nos decían que el resto de las bandas que estaban en su sello hacen también canciones de rock pero el sonido nuestro se parecía a El Mató, un sonido que te define con un momento y con un lugar.

O sea, que hay un estilo que define a las bandas de rock platenses y que les da una identidad propia.

AR: Sí, yo creo que sí, y no necesariamente por ahí sea rock canción, varía el género y sigue habiendo una identidad. Para mí, los que más cerquita están son los Peces Raros. La reedición de la banda los convirtió en otra cosa ahora, pero siguen teniendo ese sonido o ese espíritu de banda que nace en la ciudad de La Plata. No hacen el mismo género que vos o el mismo estilo pero hay algo que te conecta. Creo que es el vínculo humano lo que termina definiendo. El ir a ver otras bandas.

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PH: Manuel Cascallar

¿Qué sonido los define a ustedes?

AR: Sin Seba no existe La Teoría del Caos. La voz de él, por momentos desafinada, si querés, no es una voz perfecta, sin embargo, algo de eso le da identidad y ahí atrás corremos nosotros. Propio de la música del 2000, que proviene de lo que se llama género Indie. Esos punteos por ahí más dulces, agudos.

AV: Y después, una base firme y violas que traten de colorear un poco la situación que plantea Seba. Violas rítmicas o arpegiadas.

Ustedes trabajan de manera independiente, ¿cómo es laburar así?

AR: Somos un equipo, es interdisciplinario lo que hacemos. Tenemos gente que nos hace fotografía como Manuel Cascallar. También está Anita Bertoldi, que nos organiza y desde la estética también nos corrige, y nos asesoró para la presentación del disco. Mariano Taibo nos hizo el arte de tapa del segundo disco. Laura Iácona nos arma todo el diseño y Ai Lon nos hace los videos. También trabajó con nosotros Seba Lino, que es periodista y músico. Y Juliana Celle nos hace la prensa acá en La Plata. Y después Teo Caminos, que es un músico cantautor. Él nos ayudó muchísimo, nos quitó un montón de vicios de música, nos ordenó. Es decir, que el rol de productor lo tomó él, entonces en cada uno atacó las virtudes y las desventajas que teníamos…

¿Quién compone la música y la letra?

AR: Somos de zapar mucho y registrar lo que hacemos. Pero siempre va a partir de un boceto que propone alguien, por ejemplo, Seba.

AV: Por ahí podés escribir cualquier letra, pero tener vocación de hacerlo y que te salga con soltura, facilidad, criterio… no creemos que sea una estupidez. En cambio, él lo tiene como incorporado, naturalizado, le nace, le sale bien, sabe cómo escribirlas… cuando se quede sin ideas…

AR: Ahí vamos a tener que empezar a hacer remix. (Ríen)

¿Por qué La Teoría del Caos?

AR: Seba y Pedro, venían de tocar un montón de cosas, distintas entre sí y cruzaban sus canciones. Y lo veían como algo que era un quilombo, en realidad. Así salió el nombre, que no está directamente ligado al concepto de la Teoría del Caos.

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Tapa del segundo disco: Temporada de Huracanes

¿Y Temporada de Huracanes?

AV: Nos parece que está asociado al momento de ese proceso de cambio, algo que quizás también dicen las canciones. Refleja eso: la instancia del paso de donde estábamos a donde terminamos, fue todo esa temporada de huracanes.

Son dos palabras fuertes: caos, huracán… ¿piensan en un próximo disco? ¿Va a seguir en esa línea del “desorden”?

AV: Seguirá en el quilombo…Ahora que estamos formados ya, que se pasó el proceso ese, ya nos conocemos, ya tenemos más tiempo…

AR: Seba es de los que opina que si queremos, podemos hacer algo completamente distinto a lo que estamos haciendo. Que no deberíamos limitarnos a querer parecernos a lo que ya hay. Y en eso me parece que estamos de acuerdo, que salga lo que tenga que ser. Digo, si el tercero sale más electrónico, que lo sea, por ejemplo.

AV: Sí, no hay ningún encuadre. Seba, por ejemplo, está haciendo boleros que son increíbles. O sea, podría aparecer un bolero en el próximo disco, tranquilamente.

AR: Sí, obviamente siguiendo una línea. Va a ser un disco homogéneo, pero obviamente no tiene por qué parecerse, para mí, al anterior. Sí, puede haber quilombo de Caos y Huracanes, como siempre, pero porque somos un poquito desorganizados y nos cuesta muchísimo corregirnos, somos muy enquilombados. Ahí se reflejan los nombres, me parece, tiene que ver un poco con nuestra conducta.

Y la escena musical hoy en la ciudad, ¿cómo la ven después de que se han clausurado lugares, como contaban ustedes? ¿Cómo es tocar hoy en la ciudad de La Plata?

AR: Tocar es difícil, pero sin embargo creo que todo esto que ha sucedido trajo consigo la posibilidad de que muchas bandas más aparezcan y se sumen y pretendan reforzar lo que es el movimiento musical de La Plata que, para mí, en estos últimos años creció muchísimo. Entonces como que eso se fue contagiando y está en un momento de mucha producción.

Además, hay que destacar que estas bandas nuevas son equipos, en realidad, si no llegan a ser sellos, son bandas que se agrupan y capaz terminan funcionando como una cooperativa.

AV: Sí, y además hay buena calidad.

¿Con qué se va a encontrar la gente cuando vaya a verlos a la próxima fecha?

AR: Bueno, la próxima fecha es el 5 de mayo, en Lucamba. A las 22.30/23 hs arranca la primer banda y a las 00.00 horas subimos nosotros, que vamos a estar tocando con Fiebre, una banda de unos pibes que son unos capos, los personajes que la integran le dan una linda forma. Nosotros estaremos terminando a la 01.00 y, hasta las 3.00, va a estar pasando música Lucio Consolo, de Peces Raros.

Vamos a tener además una propuesta audiovisual, porque estamos trabajando con dos pibes que van a mapear el lugar…

AV: sí, van a hacer unas cosas locas que no sabemos qué son…

De esta manera, la invitación queda abierta para disfrutar del show.

Evento publicado en Facebook

La Teoría del Caos – Sept 2012 – La Teoría del Caos

La Teoría del Caos – Marzo 2017 – Temporada de Huracanes

Pablo Ledesma: “El jazz es un género muy promiscuo”

Por Sabrina Sistro y Daniela Llordella

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Pablo Ledesma, músico

Nacido a finales de la década del ’50 en Henderson, interior de la provincia de Buenos Aires, Pablo Ledesma comenzó a interesarse por la música en su adolescencia. Siendo parte de una generación rockera, vivió en un tiempo en dónde no había material de estudio y un oído afilado y la práctica autodidacta eran el pilar del aprendizaje.

Comenzó a interesarse por el género jazz cuando finalizó la secundaria y, viajó a la ciudad de La Plata con un plan concreto: trabajar y vivir de la música. Se inscribió en el Conservatorio Gilardo Gilardi y en la Facultad de Bellas Artes y comenzó a tocar el saxofón. Dos años después, inició su carrera laboral.

Hoy, además de músico, es docente en el Bachillerato de Bellas Artes y en el Conservatorio, y asegura que esto fue lo que le permitió abandonar su rol como sesionista y enfocarse en hacer la música de acuerdo a sus intereses y gustos. Con una amplia y reconocida trayectoria, tiene varios proyectos en marcha y lejos de considerarse un músico de jazz, asegura que lo suyo es la improvisación.

El próximo jueves, a las 18.30 hs, se va a estar presentando en el espacio cultural “Mirame entre Diagonales y Ribera”, impulsado por la Fundación OSDE Filial La Plata, con el Cuarteto de Jazz que integra junto a Pepe Angelillo (pianista), Chelo Fridman (contrabajo) y Agustín Cáceres (batería). Ellos serán los encargados de la apertura de una amplia gama de actividades culturales.

En el marco de este evento, Agendarte tuvo el honor de conversar con el músico y consultarle sobre su experiencia en la música, los géneros, su recorrido artístico y las fechas por venir.

¿Siempre te interesaste por el jazz?

No, yo soy de la generación del rock, cuando éste empieza a tener una identidad propia en nuestro país. Nací en el ´58 y el rock en castellano se empezó a gestar por el ´65, ´66 y cuando yo entré al secundario, en el ´70, si bien no era masivo ni estaba presente en los medios de comunicación, sí había una juventud y todo una movida underground muy fuerte. Eso fue lo que yo asimilé y empecé con la música en Henderson, mi pueblo. Comencé tocando de oído, con los elementos que teníamos a mano, que eran muy pocos. En esa época, el rock tenía mucha conexión con el jazz. Y los músicos que yo escuchaba hablaban de músicos de jazz y, por curiosidad, empecé a buscar y a comprar algún disco, a interiorizarme. Y ahí me fui dando cuenta de qué era lo que me gustaba hacer y cuando llegué a La Plata para estudiar, vine con un plan de formarme para poder vivir y trabajar de eso.

¿Hubo algún familiar músico o amigo que te haya llevado a ese género?

El ambiente que se vivía en aquellos años tenía que ver con la barra de amigos, que todos hacían música, que todos leían, que todos iban a ver buen cine, consumían buena literatura, buen teatro… era tanto el hambre que teníamos, que nos pasábamos entre nosotros el material que conseguíamos. Y todo eso hizo que sintiera a la música como algo que realmente amaba, que quería hacer y si podía vivir de eso, mejor…Que eso fue lo que sucedió, por suerte.

¿Cómo definirías al género Jazz?

El jazz es muy promiscuo en el sentido de que los músicos de jazz cambian todo el tiempo y se asocian ocasionalmente para eventos específicos, y a la otra semana están con otra persona… Funciona así, porque es un lenguaje que todos los músicos que tocan jazz deben conocer. Entonces, cuando se forman estos grupos, se toca todo ese cuerpo histórico que es la biblioteca del jazz. Todo el mundo conoce los temas y hay toda una metodología de cómo se hacen.

Capta un público más exclusivo, ¿no?

Yo recuerdo haber ido a ver en Pehuajó, en el año ´74, a un gran guitarrista argentino Walter Malosetti, el padre de Javier. Tocaba en un grupo que se llamaba Swing 39, era un estilo Hot Club de France, que surgió en Francia en el año ´38 más o menos, con violín y guitarras. Bueno, esas eran cosas muy ocasionales, no había un público… y sigue sin haberlo en el Interior, salvo en las grandes ciudades. En aquellos años, la gente que escuchaba eso era gente grande, ahora eso desapareció y ese tipo de jazz, que es más tradicional, ha disminuido mucho.

Ahora hay mucha gente joven que estudia, que lo toca y que lo hace en las ciudades grandes. Siempre es un público minoritario, obviamente, porque no es algo masivo ni es algo que se venda.

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Cuarteto de jazz

¿Cómo está conformado el Cuarteto de ustedes?

Con Pepe Angelillo, el pianista, hace más de veinte años que tocamos juntos, y generamos todo tipo de proyectos, muy diferentes entre sí. A veces tocamos a dúo solos, otras veces con otra gente. Con este cuarteto, hará dos años o tres años que venimos tocando asiduamente en La Plata, una vez por mes. Es como un cuarteto local, con dos músicos locales, con los cuales probamos cosas y generamos una actividad que nos mantiene aceitados. Después hacemos otras cosas con otra gente en Buenos Aires, con gente de afuera del país; pero eso es más inestable.

No tienen un nombre, ¿verdad?

No, eso también es una costumbre del jazz. Por lo general, el nombre del grupo, es el de uno de los músicos. Es como el líder, por decirlo de alguna manera, y entonces es “Fulano de tal, cuarteto”. En el caso nuestro, como no es un proyecto pensado y dirigido a armar un producto, tiene nuestros nombres y ya.

Hay una idea que pervive que tiene que ver con que el músico de jazz puede tocar cualquier cosa. ¿Crees que es así?

No, para mí no. El músico de jazz hoy en día tiene que estudiar mucho para poder tocar. Entonces se supone que está preparado para tocar cualquier música, pero no todos. Y además, en la música, cuando hablás de géneros y de estilos, hay determinadas aristas que son muy específicas y que no tienen que ver con que vos sepas música o no, sino con que sepas hablar ese lenguaje. Es como el tipo que estudia español y resulta que después va a España y hablan de un modo específico. Va a Colombia y hay otras cosas que no entiende. Hay muchos elementos que son propios de la región, del lugar. Bueno, con la música pasa lo mismo.

Y esas diferentes “aristas” específicas del lenguaje, ¿dónde se aprenden?

Eso te lo da la práctica del género. Por ejemplo, yo toco rock, y me junto con la gente que toca rock, aprendo de ellos, voy copiando maneras de cómo se frasea, cómo se toca, cómo se dicen las cosas y con el tiempo aprendo a hacerlo.

¿Qué los distingue a los músicos de jazz de los músicos de otros géneros?

A mí no me gusta considerarme músico de jazz. Yo vine a La Plata a estudiar música, toqué muchos estilos diferentes. Trabajé veinte años en la orquesta del Teatro Argentino, tocando obras contemporáneas, me formé como profesional, y con los años, me fui orientando a las cosas que más me interesaban que son las cosas por las cuales yo ingresé a la música, que no tienen que ver con el jazz, tienen que ver con  la improvisación. Y la improvisación se da en muchos campos diferentes, no sólo en el jazz, aunque ahí es vital y en otros géneros no lo es tanto. Pero existe. Así que a mí me gustaría considerarme un improvisador.

Y lo que diferencia a los músicos de jazz de otros, primero es una cuestión de estilos diferentes, géneros diferentes. Para tocar jazz tenés que tener un dominio del instrumento bastante importante, tenés que ser muy eficiente como músico. En el jazz se improvisa y el improvisador tiene que ser muy buen instrumentista para poder crear todo un discurso durante un lapso prolongado de tiempo.

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Pablo Ledesma y Pepe Angelillo. Ph: Martha González

¿Cómo ves al género hoy en general y dentro de lo que es la ciudad de La Plata? Y también ¿qué público lo consume más?

Comparado con años anteriores, ha crecido mucho, pero también ha crecido la población. Los medios de comunicación son más rápidos, más accesibles, cosa que antes no existía. Un tipo de música que no está presente en los medios comerciales, siempre es para muy poca gente y siempre lo va a ser, es una cuestión de mercadeo. Pasa lo mismo en todo tipo de manifestación artística, sea pintura, cine, literatura…

Hay manifestaciones que son muy específicas, para gente que está en el tema, pero si vos no estás en eso, te puede asombrar, pero también es muy probable que te aburra.

Hoy en la ciudad de La Plata, hay mucha gente joven tocando cosas que antes no se veían. Cuando yo vine a La Plata, el jazz lo tocaban los grandes, la gente joven tocaba rock. En cambio, ahora hay chicos de 20 años que tocan muy bien jazz y hay bastantes propuestas en la ciudad, hay ciclos continuos desde hace años en La Mulata, Rey Lagarto…

¿Y por qué creés que hubo un interés mayor de los jóvenes entre los ‘60/‘70?

Pienso que tiene que ver con el acceso a la comunicación para informarte. En aquella época no había discos, tenías que ir a la casa de alguien que los tuviera, o que los habían traído de afuera. No había libros, no había videos… La única manera de aprender era sacando de oído los discos, no había otra forma.

Recién en los años ‘80/’81 empezaron a entrar libros y discos de afuera. Era el fin de la dictadura y la economía que teníamos era abierta, entonces entraron discos, libros, un montón de material que no había. Ahí yo recuerdo haber comprado algunas cosas y empezar a leer y entre lo que estudiaba en la Facultad y en el Conservatorio, trataba de entender qué me estaban diciendo los libros, porque es otro enfoque distinto.

¿Quiénes eran los referentes del género en tus comienzos?

En la época que yo vine a La Plata, el referente acá era Mingo Martino. Era el prócer del jazz, y siempre lo fue. Era un músico muy bueno nacido en La Plata, que hizo la carrera de cadete hasta Director de Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti.

Y en Buenos Aires, había muchos que se habían ido ya a Estados Unidos como Lalo Schifrin o el Gato Barbieri. Pero yo me acuerdo que, en aquellos años, había un boliche muy famoso en San Telmo que se llamaba Jazz & Pop que lo tenían Néstor Astarita y el Negro González, un baterista y contrabajista muy conocidos en Buenos Aires que, en aquellos años, formaron parte del grupo de Lito Nebbia. En ese bar tocaban todos los músicos más conocidos, e incluso venían a zapar los que estaban de visita en la ciudad. Es decir, siempre hubo una escena, pero acotada a un grupo específico de gente.

¿Esta es la primera vez que tocan en el ciclo “Mirame entre Diagonales y Ribera” o ya han tocado con anterioridad?

No, desde el 2004, cuando se hacían en el Pasaje Dardo Rocha.

¿Con qué se va a encontrar la gente cuando vaya a verlos?

Este es un ciclo relacionado a la manifestación cultural de la ciudad, es decir, hay música, exposiciones artísticas y presentaciones de libros, entre otras cosas.

Lo que nosotros vamos a tocar ahí es un repertorio accesible, melodías más tradicionales. Nuestros intereses son muy amplios. A mí me interesa mucho la música contemporánea y las manifestaciones más vanguardistas y eso es algo que se hace en lugares específicos. En este caso, es a partir de una actividad cultural de todo el año entonces va a ir gente que no tenga que ver con el jazz.

¿Y qué opinás de estos ciclos? ¿Favorecen a que se popularice el género?

Sí, al menos a que se disemine un poco, pero nunca va a ser lo que es la presentación de Lisandro Aristimuño, por decirte. Algo más masivo.

¿Tienen más fechas programadas en La Plata?

Sí. Tocamos en el Mondongo una vez por mes. Después en Mayo tenemos que ir al Festival de Jazz de Corrientes, a Bahía Blanca en junio… Hay actividad constante. Como nosotros vivimos de  la docencia, tratamos de estar generando cosas todo el tiempo, no importa en qué condiciones, si nos interesa, aunque no nos paguen, lo hacemos igual.

Participamos siempre del Festival de jazz de Buenos Aires que es muy importante, se hace en noviembre con figuras internacionales de primera línea. Y estamos siempre ahí, tocando con extranjeros. Es algo que me interesa mucho eso de tocar con gente de otras culturas, intercambiar música, ideas, aprender. Yo suelo viajar una vez al año a Europa, a tocar con músicos de allá. Y está bueno porque generás amigos, todo un circuito. Yo lo veo desde ese ángulo, nunca pensé la música como un negocio, porque la música que a mí siempre me gustó nunca lo fue.

El Globo Rojo: un taller de cine infantil en pos de la expansión

EL GLOBO ROJO - logo (1)Por Daniela Llordella y Sabrina Sistro

La historia del Taller El Globo Rojo se inicia en la localidad de Tolosa, desde la necesidad de construir un lazo entre el mundo del arte y los niños del barrio. Convencida de esta tarea, la  fundadora del proyecto, Camila Bejarano Petersen, se propuso crear desde lo audiovisual, un lugar de expansión para chicos en situación de vulnerabilidad. Hoy, cinco años después y junto a Paula Cannova, su mano derecha en el proyecto; llevan a cabo una labor admirable en la Casa del Niño El Refugio del Ángel, situada en 530 y 116, Tolosa. Desde entonces, y junto a un gran equipo de estudiantes y profesionales colaboradores, trabajan para que el arte deje de ser algo inalcanzable y se convierta en algo accesible y sobretodo, posible.

Este año, el taller se propuso vincularse con la Escuela Nº 515, Escuela de Ciegos y Disminuidos Visuales, para que los chicos compartieran los cortometrajes que fueron pensados y realizados por ellos para otros nenes con dificultades.

En AgendARTE tuvimos el lujo de hablar con Camila y Paula y nos contaron sobre este maravilloso emprendimiento, que no sólo enseña de arte, sino también de valores y que es un verdadero ejemplo de solidaridad.

¿Cómo surgió esta iniciativa de formar el taller audiovisual para chicos?

Camila: Estuve viviendo un tiempo en Buenos Aires y cuando volví a La Plata, me reubiqué en Tolosa. Siempre me había interesado lo que tenía que ver con el trabajo audiovisual con chicos y, por distintas razones, no lo había podido sostener. Cuando fui a vivir a Tolosa, me encontré con que existía esa necesidad de trabajar desde el arte para ofrecerle a chicos, sobre todo en situación de vulnerabilidad, espacios más que de contención, de expansión. Es decir, al revés: de expansión de lo simbólico, de lo cultural, del placer por el juego. Si bien hay como una idea de que el arte es algo decorativo, incluso un lujo, en realidad el arte sirve para la vida por la posibilidad de crear, de la nada generar un objeto, o de transformar lo que existe. Es decir, genera una expansión simbólica. Y lo que hay que trabajar de cara a una sociedad más justa, a una infancia que devenga adultos interesados por el otro, tiene que ver con esa expansión simbólica. Con esa posibilidad de dialogar con las tradiciones, con lo diverso.

Entonces, a partir de un encuentro con vecinos, les ofrecí dar el taller de cine para chicos gratuito. Ese primer año fue en el 2011 y lo que pasó fue que asistían al taller más bien chicos de clase media, que igual estaba buenísimo, pero no había logrado ese encuentro con chicos con los que a mí me interesaba trabajar el tema de la desprotección.

IMG_0289 (1)¿En dónde encontrabas esa desprotección?

C: Cuando se habla de la nutrición, uno piensa en la comida. Pero la nutrición en los seres humanos es también lo cultural. Entonces, a veces, la comida está más o menos satisfecha, pero lo que está desnutrido es ese universo de sentidos, de saberes, de exploraciones, que es lo que después genera esto: el debilitamiento del encuentro con el otro o de la proyección de mi persona como sujeto.

¿Y pudiste finalmente llegar a ese sector de chicos al que apuntabas?

C: Sí, porque esto me permitió contactarme con otro espacio que era la casita de apoyo familiar, una institución que se llama El refugio del ángel que ofrece un espacio de encuentro que brinda cuidado y protección a los chicos de bajos recursos o en situación de vulnerabilidad. Como un acompañamiento a los chicos mientras los papás están trabajando para que no queden en la calle, o solos en la casa.

Es decir, nos encontramos con una población en un espacio que ya existía, entonces, además de llevar el taller, apoyamos a ese lugar que ya existe.

¿Cuándo y cómo fue ese primer contacto con la casita?

C: Empezamos con los nenes más grandes, de 6 a 12 años. Con una complejidad por la variedad de edades, que tienen distintas experiencias, distintas vinculaciones con la cultura. Te genera toda una dinámica de planificación, de armado de clase, de organización, muy intensa, muy trabajosa, muy elaborada. Y en ese marco transitamos un primer año que fue muy bello, de conocernos con la institución.

En 2012/2013 se comenzó a trabajar para que se conectara con la actividad de extensión universitaria. Y logramos que sea apoyado y subsidiado, lo que permitió que el taller creciera, que los estudiantes avanzados o graduados también pudieran seguir colaborando porque nos permitió cubrir gastos de transporte, becas, comprar materiales, etc.

Nenxs-81 (2)¿Por qué “El Globo Rojo”?

C: Hay una película de los años 50´ que se llama Le Ballon Rouge (El Globo Rojo), de Lamorisse. Es una película maravillosa en relación a qué tipo de espectador construye, porque está pensada como para público infantil, pero que es absolutamente inteligente en ese vínculo. Es la historia de este niño con su globo rojo y donde el lenguaje audiovisual va tramando esta relación, interpelando a un otro al que no hay que ser redundante. Es una película que confía mucho en la capacidad de lectura de ese otro al que apela.

Entonces rinde homenaje a una idea del arte pensado para chicos, que no es un arte que parte del cliché, ni de la asunción de que el chico no sabe o no entiende, ya que lo pedagógico o ético puede estar fuertemente enraizado en un trabajo poético complejo, que los chicos lo entienden y lo disfrutan.

¿Es específicamente audiovisual el proyecto o interdisciplinario?

C: Lo que pasó fue que en este crecimiento, también se fueron integrando docentes y estudiantes de otras disciplinas y, de a poco, se fue constituyendo como un equipo transdiciplinar, lo cual es fundamental porque verdaderamente el cine es un lenguaje que es como una síntesis de los otros lenguajes, convive y te permite dialogar con todas las artes.

Ahora el equipo es mucho más grande y eso nos permite distribuir tareas, organizarnos y empezarnos a relacionar con otras instituciones. Y así fue como, por ejemplo, pudimos señalar una conexión con la Escuela de Ciegos y Disminuidos Visuales, con la idea de que los chicos hagan cine pensando en los nenes que no ven o que tienen dificultades de la visión. Esto es fundamental en el sentido de ponerse en el lugar del otro y además, en términos de esta palabra que a veces está como de moda, pero otras está mal vista: empoderarse. ¿Qué es empoderarse? Engrosarse simbólicamente. Entonces es cómo, aún en esta situación, yo puedo ofrecerle al otro condiciones mejores, en este caso que pueda ver una película con un laburo sonoro hecho por nosotros para ese otro nene que antes no hubiera podido.

¿Cómo es hacer cine para chicos no videntes? ¿Con qué recursos se lleva a cabo?

C: Ahí tuvimos que aprender todos porque, en principio, era como una especie de paradoja, ¿no? Cine para chicos que no ven. Cuando uno piensa en cine piensa fundamentalmente en imagen, pero el cine es lenguaje audiovisual. Es justamente apelar a esos sentidos con los que sí se conectan y que sí pueden permitirles, no sólo la comunicación, sino la exploración estética que, por ahí, es uno de los lugares menos desarrollados en relación al trabajo con chicos no videntes. Se privilegia mucho lo que tiene que ver con la comunicación, con la información; y menos lo que tendría que ver con la exploración estética a partir de lo que tiene que ver con el oído, la escucha, las sonoridades, pero también el tacto, el olfato.

Además, reconocer otro aspecto: no hay una ceguera plena. Por ahí ven matices, luminosidades, pueden reconocer movimientos… Entonces, por ahí también se trata de apelar a esa posibilidad, es decir, no partir de la idea de discapacidad, sino de lo que está de diferente, pero de lo que potencialmente sí se puede trabajar.

Paula: Una vez en un encuentro, en un concurso de educación artística, tuve una experiencia con un profesor de teatro que participaba en una obra con alumnas ciegas. Y una de las cosas que a mí me disparó con la posibilidad de después acercarme al mundo de la ceguera, fue lo que este profesor dijo: “un ciego es un espectador como cualquier otro, y uno no ve teatro y escucha teatro por completo, la obra nunca la aprendés completamente. Entonces siempre hay un recorte, hay una pérdida, hay una resignificación”.

Entonces alguien puede ser espectador de cine, aun cuando gran parte de lo que está funcionando en esa obra sea visual. Después resulta habitual, por lo menos en la experiencia de la escuela, que los pibes vayan y le preguntan a su maestra qué está pasando o si eso que creen que está pasando es así, como para corroborar. Creo que ese es un dejo de necesidad de realismo, en esta idea del espectador que todo lo capta, digamos, todo poderoso. Y no es así.

¿Cómo es la conexión entre las familias de los nenes y el trabajo que hacen?

Lo que vamos haciendo en relación a lo que tiene que ver con el lenguaje audiovisual es una exploración por las posibilidades del lenguaje audiovisual en términos de técnica pero de su dimensión expresiva, sobre todo.

A fin de año hacemos siempre una presentación pública de todo lo que hicimos, y es muy importante porque ahí las familias entienden lo que venimos haciendo. Se emocionan y se sorprenden de lo que hicieron sus hijos y eso también permite renombrar el lazo con el niño y a nosotros nos permite trabajar en relación de disolver esa barrera simbólica con el mundo del arte y esa idea de que el arte es para “algunos”.

¿Cómo es esa noción de arte desde donde ustedes trabajan?

C: Es esta idea tan enraizada en la sociedad del arte como algo medio decorativo, accesorio. Por ejemplo, a las maestras de plásticas las mandan a decorar las aulas. Entonces, este trabajo permite  reconfigurar ese diálogo con las pantallas. En términos de formación de espectadores y de padres que acompañen. Y fundamental entender que el arte permite configuraciones de infancia que se proyectan en el futuro. La experiencia artística nos modifica como sujetos en esto de poder crear.

P: Las artes audiovisuales están teniendo un desarrollo importante en el sistema de espectáculo. El poder hacerlo y entender parte de esa práctica aunque sea en un taller, desmitifica todo el sistema que es propio a la producción industrial y que muchas veces se accede por la televisión, lo cual focaliza mucho más en el espectáculo o en los artistas de ese espectáculo, que en la producción misma. Hay mucho más de cómo se hizo tal película o de qué es el personaje, que de la película en sí. Los concursos de talento también acentúan ese rasgo, sobretodo en la infancia, de que la práctica artística es para dotados, para pocos, para elegidos… que no requiere de trabajo y de esfuerzo, que no puede integrar distintas formas de realización… Entonces una práctica en un taller, en cualquier disciplina, permite aunar además otras cuestiones y está mucho más cercana a la realidad de los chicos.

C: Sí, o esa idea de fama y eficacia que también es bastante perversa. La idea de que todo tiene que tener una utilidad en términos de éxito, de éxito económico o de proyección pública.

P: Y el uso de la tecnología también aplana diferencias que hay, lógicamente con las edades y con el capital cultural, con los consumos culturales. En el taller, aprender a sacar fotos, aprender a grabar, a filmar, a buscar la luz… es algo que todos están teniendo que hacer, hayan tenido o no acceso a una cámara, hayan tenido o no acceso a un micrófono.

Quienes gusten conocer más acerca del taller o quieran ver las producciones, ¿cómo pueden hacer?

Hay dos canales de youtube: Taller Globo Rojo y camilapb13

Además, hay un grupo público de Facebook: El globo rojo, Taller de cine para niños; y una página web que está en remodelación.

Ahí pueden encontrar los cortos que se han hecho en las distintas instancias del taller. Hay fundamentalmente cortos de animación. Este año tenemos proyectado ampliarnos a la posibilidad de un documental y algunas cosas de entrevista… otros géneros, sin abandonar la animación, pero por lo general es todo ficción lo que se hizo hasta el momento. También pueden encontrar algún backstage.

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Camila Bejarano Petersen y Paula Cannova, Directora y Co- directora de El Globo Rojo

Camila Bejarano Petersen

Es Licenciada en Investigación y Planificación de Medios Audiovisuales.Es realizadora, profesora e investigadora en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata y en la Universidad Nacional de Arte de Buenos Aires. Además, fue becaria de Ciencia y Técnica. Ha coordinado talleres y ciclos de cine en diversas instituciones.

Como realizadora, su tarea se ha conectado fundamentalmente con el documental. En el 2014 estrenó su primer documental de largometraje, que se llamó: “Creo escuchar, una historia posible de Sanampay”. El mismo recupera la experiencia de vida de su padre como exiliado. 

Paula Cannova

Egresada de la carrera de Composición Musical, es Profesora titular de Historia de la Música II y de un Seminario para la Especialización en el Posgrado en la Facultad de Bellas Artes. Además, es docente investigadora, encabeza y participa en un proyecto de investigación y hace extensión universitaria. Ha sido jurado de concursos, tesis de posgrado y de evaluaciones docente en distintas universidades a nivel nacional. Ha publicado artículos en revistas especializadas y ha compuesto y estrenado obras de concierto, para danza, televisión y cine.

GABRIEL GALÁN: “Lo que más me importa es que las fotos aporten a una causa”

Por Sabrina Sistro y Daniela Llordella

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GABRIEL GALÁN, Fotógrafo

Hace algo más de 20 años, Gabriel Galán, oriundo de la ciudad de La Plata, tuvo su primer acercamiento a la fotografía. Pese a los avatares de la vida, supo dedicarle siempre tiempo y atención, entendiéndolo como un mundo maravilloso que le pertenecía. Tuvo la oportunidad de ampliar sus conocimientos de forma académica, aunque al tiempo, prefirió continuar en la profesión como autodidacta.

En busca de un sentido más profundo que estético, comenzó a intervenir socialmente en sus trabajos. Participó de diversos encuentros, fundó grupos fotográficos, trabajó para el Diario Hoy y colaboró con distintos medios.

Hoy, confiesa que dejó un poco su pasión de lado y se dedica a la artesanía, a la cerámica y a la construcción de luminarias. Y si bien no vive de la fotografía, en ocasiones o en sus tiempos libres, la cámara sigue siendo su fiel compañera de denuncias.

Desde AgendArte tuvimos el placer de concretar un encuentro con Gabriel, que entre anécdotas y mates, se abrió a presentarnos su casa y su historia.

 ¿Cómo fueron tus comienzos con la fotografía?

Mi gusto por la fotografía arrancó en el secundario. Empecé como autodidacta, estuve varios años investigando un poquito. Después me anoté en Bellas Artes a estudiar Diseño en Comunicación Visual, nada que ver… Pero me cansé de eso, así que abandoné la facultad y me anoté en la Escuela de Formación Fotográfica. Ahí estudié, hice lo básico, los talleres… En aquel entonces eran dos años, pero tampoco los terminé. Seguí como autodidacta, buscando ahí qué tipo de fotografía me gustaba. Y allá por el año 98’ arranqué con un primer trabajo de foto: un encargue de un evento social. Y ahí empecé a hacer eventos sociales, a investigar un poquito, siempre como autodidacta, viendo qué fotografía me gustaba. Hice un poco de moda, de productos, de publicidad, deporte, espectáculos… pero era como un tipo de fotografía más estética.

¿Y cómo se iban dando esos trabajos?

 Por lo general de boca en boca, a lo sumo alguna publicidad en internet de estos portales de La Plata, algún anuncio. No era que yo buscaba. Yo tenía mi trabajo y vivía de otra cosa. A la fotografía me dedicaba los fines de semana, por algún casamiento, cumpleaños de 15, una sesión de fotos. Pero empecé a sentir que no me gustaba el tipo de fotografía que venía haciendo, faltaba algo en cuanto al mensaje. Era estéticamente muy bonita para colgar en una pared, pero en cuanto a un contenido, no sentía que me estaba expresando. Y en el año 2009 empecé a meterme por el lado de la fotografía documental y ahí fue como que se empezó a llenar esa falta. Me enamoré de ese rubro. Largué todo y empecé a desarrollarme ahí. Ese mismo año entré en el Diario Hoy, donde estuve 4 años, e hice algunos trabajos para otros medios, enfocados al fotoperiodismo y a la fotografía documental.

¿Cuál sería la diferencia entre el Fotoperiodismo y la fotografía documental?

En verdad, el fotoperiodismo es pariente directo de la fotografía documental. La fotografía nace siendo documental y el fotoperiodismo se desprende de esa rama.

En el fotoperiodismo, lo que importa es el hecho noticioso hasta que deja de ser noticia.

La fotografía documental va un poquito más a la raíz del asunto, se involucra más con la temática, está relacionada con la parte social, no sólo con las problemáticas sociales, sino también con la parte cultural, sociocultural.

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Clase turista, tren a Tucumán (2013) Ensayo documental compuesto de 19 fotografías sobre el viaje en tren desde Retiro (Buenos Aires) a San Miguel de Tucumán

 

Empezaste con la fotografía documental antes de entrar al diario, ¿cómo fue eso?

Sí. Empecé a salir a las calles, a participar en las marchas, colaboré con Indymedia un tiempo… más por ese lado social. Empecé a meterme en los barrios, a hacer trabajitos… Y ahí se me fue abriendo la cabeza más que nada que, al fin de cuentas, es lo más importante.

¿Y surgieron muestras a partir de esos trabajos?

Sí, muestras individuales, colectivas, formamos varios grupos fotográficos donde trabajamos diversas temáticas, organizamos exposiciones. Ya venía haciendo del otro tipo de fotografía también.

Uno de los primeros trabajos es una serie, que se llama Realidades encontradas, que trata sobre delincuencia juvenil y el lugar que debería ocupar la niñez, el gatillo fácil, el maltrato a la infancia, nenes delinquiendo. Eso lo hice laburando en el diario, a medida que iba haciendo distintas notas y registrando fotos. Hay un hilo conductor:

Hoy por hoy no me gusta tanto ese trabajo por cómo está resuelto fotográficamente. Quizás hoy lo resolvería de otra manera.

En el arte, pasa mucho ésto de dejar descansar una obra y al volver a ella, querer cambiarle cosas…

Sí, claramente, más que nada con esto de ligarlo a los sentimientos. Hacés una foto que en ese momento te gustó por la vivencia que estabas teniendo, y después con el tiempo seguís teniendo otras experiencias y fuiste mutando, y los sentimientos fueron cambiando y tal vez esa foto no te significa nada, y en su momento fue importantísima. Incluso uno se va construyendo fotográficamente, va cambiando de estilo, va cambiando la forma de mirar.

¿Estás exponiendo algún trabajo actualmente?

Sí, en Tres al Cubo, un laboratorio de La Plata. Ahí estoy exponiendo un laburo de doce fotografías que hice en el hospital psiquiátrico de Melchor Romero y  se llama Interna-mente. Se expuso el año pasado, en el Museo de la Comisión Provincial por la Memoria, durante el mes de la salud mental, después de algunas dificultades que se presentaron para que saliera a la luz. Y la idea ahora es hacerlo circular.

¿Qué tipo de dificultades surgieron?

Más que nada, una cuestión de ética, por las identidades, por la problemática en sí. El hecho de que el trabajo sea apoyado por la Comisión Provincial por la Memoria, tiene su valor. Y además, porque quería que saliera en un momento importante y así fue: salió en el mes de la salud mental, ahí en el museo, en lo que fue una muestra conjunto con Eduardo Gil, que tiene un trabajo sobre el Hospital Borda.

Si bien ahora trato de alejarme un poquito del tema, en su momento me involucré bastante con las mujeres de la Sala y con la temática.

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Interna-mente (Marzo de 2014- Febrero de 2015) ensayo fotográfico realizado con las mujeres de la sala G en el Hospital Neuropsiquiátrico Alejandro Korn de Melchor Romero

¿Cómo fue tu acercamiento a la Sala?

Yo llegué a la Sala G del Melchor Romero por una amiga que participaba ahí en el colectivo de trabajo, un grupo de chicos que militaban en torno a la salud mental, daban talleres, eran acompañantes terapéuticos, estudiantes de psicología… Me invitaron a hacer el trabajo, hablé con ellos, con la psiquiatra de la Sala y me dieron la libertad para acercarme, para ser parte, para documentar.

Comencé yendo una vez por semana y empecé a formar cierto vínculo con las mujeres. Armé un taller de fotografía para trabajar con ellas el tema de la identidad y la construcción de la memoria, junto con dos compañeras, una estudiante de cine y otra de psicología. Y fue una experiencia matadora. Porque así como volvía re contento un día, había otros que volvía con las lágrimas por el piso. Emocionalmente fuerte. Y ver las condiciones en las que están, la deshumanidad… Es fuerte poder llevar todo eso.

¿Por qué decidiste alejarte del tema?

Por cuestiones de la Dirección del Hospital, se cortó todo, nos sacaron del Hospital, sacaron todos los talleres, no sólo de la Sala, sino del Hospital entero. Fue como dejar de ver a las mujeres de la Sala en un corte abrupto. Y bueno, hubo un tiempo en que se extrañaba y pasaban un montón de situaciones. Enterarte en ese proceso, que murió fulana o que mengana estaba grave… es muy fuerte todo. Y ahí tuve que cerrar el trabajo.

Estuve dos años editando las fotos que ya tenía, dándole forma al laburo. Hasta que lo cerré y empecé a ver la posibilidad de exponerlo.

¿Y qué mostrás con estas fotos?

No me interesa a mí tanto el tema fotográfico, si gustan las fotos o no… A mí lo que más me importa es que las fotos aporten a una causa, en este caso, a la desmanicomialización. Aportar a que se termine ese manicomio que tenemos institucionalizado, ese era mi objetivo. Yo me lo tomo de esa manera. De hecho, me fui alejando cada vez más de la fotografía, no me interesa participar o ser parte de determinado círculo. Empecé a tomar la fotografía con otros ojos.

En este caso, de cincuenta mujeres que había en la Sala, dos eran las que tenían foto. El resto se sorprendía en verse a color, por ejemplo, o verse en una pantalla… Verse canosas, porque no tenían espejos.

Y la idea del taller consistía en que ellas puedan hacer un álbum, siempre trabajando sobre la identidad: sus lugares preferidos, sus mejores amigas. Íbamos trabajando precisamente para construir una memoria y que ellas puedan tener un registro. Y esas fotos se expusieron dentro de la Sala G y también en Plaza San Martín.

¿Cómo es laburar de fotógrafo actualmente?

Yo hoy decidí dejar de vivir de la fotografía. La estoy tomando como un goce personal. De hecho, este laburo, económicamente no me reditúa nada. Simplemente es mostrar una problemática o alguna cuestión cultural. Me gusta meterme con el tema, involucrarme, tener vivencias, conocer a las personas, me lleve el tiempo que me lleve desarrollarlo. Es por eso que no me gusta tanto el primer trabajo que hice de realidades encontradas, porque es una serie de fotos sacadas de distintas notas donde yo no tuve posibilidad de involucrarme con ese menor de 14 años que está esposado, de saber un poco más qué es de su vida, de su familia, de dónde viene, por qué, cómo pudo llegar a eso… Eso es lo más interesante.

¿Por qué es importante involucrarse?

Porque al no involucrarme, yo tengo adelante mío una imagen que me genera un sentimiento, en ese momento, con bastante ignorancia de lo que está pasando. Al involucrarme el sentimiento va a ser otro con el conocimiento de causa, entonces, se puede trabajar de otra manera. No solamente en el sentimiento que puede llegar a generar, sino en el sentimiento con el cual yo hago la foto, que me parece que es lo más importante: el sentimiento del fotógrafo.

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Fedra (2013-2014) Ensayo documental de 11 fotografías que cuentan el día a día de Fedra en la reconstrucción de la historia de su padre, Juan Ramón Cascallares, detenido y asesinado en la última dictadura militar en Argentina

¿Actualmente estás trabajando con la fotografía?

Hoy por hoy, doy clases y hago trabajos para mí. Obviamente no estoy cerrado a nada, pero me dedico a eso.

Hace seis años que doy talleres en Tres al Cubo, en 1 entre 63 y 64. La semana pasada arrancamos con un curso de fotografía inicial. Y este miércoles comenzamos con Agustín Piana, otro amigo fotógrafo, en La Gran Siete un taller, que es más apuntado a lo expresivo, a la comunicación, a lo que uno siente y quiere expresar, tomando la fotografía como herramienta.

Así que, quien quiera anotarse puede hacerlo, con cualquier tipo de cámara. Es abierto a todo público, tengan o no conocimientos fotográficos. Se va viendo un poquito de todo, es una especie de laboratorio: van surgiendo ideas, se van desarrollando, cada alumno trae sus inquietudes y es más bien personalizado.

Contacto: Facebook Gabriel Galán

 

 

 

 

 

 

 

 

RISOTERAPIA: EN BUSCA DEL EQUILIBRIO EMOCIONAL

Por Daniela Llordella y Sabrina Sistro

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Rubén Kpocha López, fundador del Club de la Comedia

De contador público a humorista, Rubén López siempre supo que cuando algo te hace feliz, nunca puede fallar. Y eso enseña a sus alumnos del primer y único Club de la Comedia de la ciudad de La Plata, emplazado en las calles 17 y 71 del barrio Meriadiano V.

Más conocido como Kpocha, hizo aire en radio, obtuvo numerosos premios, actuó en bares y lugares de Buenos Aires y el interior y realizó una gira por la costa llevando por primera vez a la selección argentina de Stand up, como actor y productor de la temporada. Hoy, continúa especializándose, con la convicción de que se puede vivir del humor e incursiona en el campo de la risoterapia, siendo el único platense especializado en la materia, que consiste en conseguir un equilibrio emocional a través del humor.

En esta nota, un mano a mano con K-pocha López, un estudioso del género Stand Up y pionero de la risoterapia en La Plata.

¿Cómo y por qué comenzaste a vincularte con el humor?

Hace 15 años, cuando comencé a estudiar y actuar en Capital, tiempo después traje el stand up a La Plata. Hace ya 4 años que creé el único Club de Comedia que hay en la ciudad. A mí las cosas dentro del humor me gustan mucho y siempre avanzo más. Ahora estoy innovando en la risoterapia, que es algo mucho más interesante para las personas. La risoterapia es un resultado mucho más satisfactorio personal, que es llevar a la persona al equilibrio emocional a través del humor, esto es mucho más nuevo por eso que es mucho más atractivo, no hay en la ciudad de La Plata quien lo haga, somos muy pocos en el país…

¿Viste que siempre dicen que la risa cura? Es real. No cura algunas enfermedades, no es que vos tenés una enfermedad, te reís y es como si no tuvieses más nada, pero sí es muy real y comprobado científicamente que, si vos tenés un nivel óptimo en tu vida, o sea, que no tenés conflicto con vos mismo, es muy probable que vos tiendas a enfermarte mucho menos que otra persona. Lo que uno busca en el ser humano es el equilibrio, la felicidad. Si vos encontrás tu felicidad, nada te afecta. La persona que es feliz vive en cualquier lado y está comprobado.

¿Cómo funciona la risoterapia?

La risoterapia es como una terapia, pero aplicada con otros conocimientos, que lo que intenta es buscar en el organismo y en la mente, el positivismo. O sea, el equilibrio.

Es decir, a través del humor y la buena energía, encausar los problemas que cada persona tiene con el fin de lograr el equilibrio, y ese es un equilibrio que se trabaja a diario. En tu vida suceden cosas, algunas inesperadas, otras más previsibles, otras más inesperadas… entonces, en ese transcurrir de la vida, cada persona tiene que ver qué cosas realmente le hacen mal. Todos sabemos las cosas que nos hacen mal, lo que pasa es que a veces no las enfrentamos. Por ejemplo: todos sabemos si tenemos un trabajo que no nos gusta, pero continuamos “hasta que consiga otro”. Y el “hasta que consiga otro”, hace 20 años que estamos diciendo lo mismo.

¿Cómo es ir a hacer risoterapia?

Se hace de manera individual, porque cada uno tiene sus problemas, es una charla semanal que dura entre 40 minutos y una hora. Y es un trabajo 100% personal, todos tenemos cosas que mejorar todos los días.

Cuando vos tomás una clase de risoterapia lo que más hacés es contar, vos me contás qué te pasa. Hay gente que te dice, por ejemplo, “yo no sé qué me pasa porque tengo todo”. Entonces ahí empezamos a investigar qué es lo que realmente pasa y a veces es sencillísimo.

¿Qué es lo que necesita el ser humano para tener ese equilibrio?

Esa inyección anímica es fundamental todos los días. Si bien la felicidad es de a ratos, vos los que tenés que hacer es tratar de que cada rato tuyo seas feliz. ¿Cómo se hace eso? Eligiendo dónde querés estar. La persona que no elige, muere aunque esté viva.

Si vos elegís un mandato, que te lo pueden pasar tus padres o la sociedad, vos seguís algo que te dijeron, teniendo una inteligencia divina, una posibilidad de decidir y de discernir, y sin embargo, no la utilizás.

¿Cuáles son esas cosas que, muchas veces no tomamos en cuenta, pero que son importantes para lograr el equilibrio emocional?

No acostumbrarse a todo, para encontrar el equilibrio vos tenés que acostumbrarte a que las cosas mutan también, que no todo siempre es ganancia, que también hay pérdidas, que pueden no ser tan malas. Muchas veces el dinero es el factor fundamental en una familia, lo ideal es que este se mezcle con lo emocional. Porque en la sociedad actual muchas personas no tienen la capacidad de dar. Uno tiene que ser agradecido por todo lo que le dio el universo (trabajo, salud, etc.), y tiene que tener la capacidad de dar. Acá solo se tiende a la avaricia.

¿Cómo fue ese traspaso de contador a humorista?

Yo pensé siempre de una manera y por eso hablo de los patrones y por eso le digo a todos que sean felices eligiendo lo que les gusta hacer.

Yo estudié contador público porque algo tenía que estudiar, porque tus padres te dicen que vos tenés que salir a la vida. Como tenía facilidad con los números, comencé a estudiar en la UNLP. A medida que avanzaba en la carrera, yo veía siempre a mis profesores, veía a la gente de los bancos, veía el clima, cómo eran, como hablaban, y me dije ¿yo voy a ser eso?. Entonces, en tercer año a mí ya me daba vueltas por la cabeza hacer humor, tuve la dicha de hacerme amigo de un profesor de Micro y Macro economía que trabaja en el ministerio de economía y que era contador, pero no ejercía. Y le pregunté: ¿por qué no ejerciste contador?

Él me hizo varias preguntas, una de las cuáles fue ¿Qué es ser un contador exitoso? Como yo no sabía, él me dijo: “Un contador exitoso sería el contador de las cuatro mejores empresas del país, las más grandes. ¿Qué trabajo creés que hacés ahí? Te lo resumo: va  a venir el o los gerentes de la empresa, se van a reunir con vos cinco minutos máximo y te van a decir: ‘tenemos que pagar 50 millones de dólares de impuestos, pero tenemos 30, eso es lo que se va a pagar’. O sea, vos sos eso: un evasor, ayudas  a evadir impuestos a millonarios. Eso es ser el mejor contador. O serás un contador de barrio: irás kiosquito por kiosquito y recaudarás…”.

Y ahí se me fueron todas las dudas, me quedé con lo mejor de un estudio universitario, el aprendizaje de todas las materias, de todo lo que te da una universidad y el terciario, pero decidí ir a estudiar humor a capital.

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Club de la Comedia de la ciudad de La Plata

¿Cómo podés definir el stand up?

El stand up es uno de los géneros más completos que tiene el humor porque abarca un montón de cosas: la observación, el chiste, crear la premisa… es un comediante solo arriba del escenario sin ningún disfraz, entonces es el micrófono, él y el público. El stand up es tener la capacidad de hacer un chiste de una línea, que es un one liner, es decir, armar una premisa y un remate en un renglón. Con eso tenés que hacer reír.

La persona que mejor hace stand up, el mejor catalogado, es el que puede hacer reír cada treinta y tres segundos. Esa es la medición que tiene el humor bueno.

Una referente del humor es Judy Carter, casi la única mujer tan exitosa en el humor que da clases y es una de las mejores dando técnica. Ahí se rompe el mito que muchos dicen que las mujeres no sirven para hacer reír. Al contrario, son las que tienen todo para hacer reír porque les duelen cosas, nunca les convence nada. La mujer es algo maravilloso porque entran dos al baño que ni se conocen y salen íntimas amigas, no lo podés creer, se hicieron amigas alcanzándose la toallita. A nosotros no nos entra en la cabeza, nosotros ni hablamos en el baño. Además, tienen várices, celulitis, cosas que nosotros si las tuvieramos no le daríamos importancia, pero las mujeres se la dan a tal nivel… Y sin embargo, a pesar de tener tanto de qué hablar, tienen una gran contra: la vergüenza, no quieren decir que tienen todo eso. La mujer que sí se atreve a contar su propia verdad, es exitosa. Para hacer humor, una de las reglas básicas es aprender a reírte de vos mismo, no reírte del otro. Vos tenés que tener esa capacidad, de contar tus cosas.

 ¿Tenés algún referente argentino?

Son muy pocos. Ahora lo que pasó es que las redes sociales le ganaron al stand up, que cualquiera hace un videito entonces creen que es buenísimo haciendo stand up. Quizás sí lo son, pero por 50 segundos, no pueden sostener una hora de escenario, entonces a veces es confuso.

¿Hay límites para el humor? ¿Algún tema que no se pueda tocar?

A veces ponés los mismos límites que en una reunión: no religión, no fútbol, no partidos políticos. Porque vos no sabés qué público hay. Entonces, yo a mis alumnos les digo que esos no los hagan.

Y después tener tacto, a veces la gente puede llegar a asustarse con algo que vos digas, entonces ahí no tenés que perder tu objetivo: la risa.

¿Cualquier persona puede hacer stand up?

Cualquier persona, sin límite de edad.

Vos definís al stand up como una actividad terapéutica…

Los psicólogos lo recomiendan. Cuando no le encuentran solución te dicen “anda a hacer stand up”. Antes era: “andá a hacer teatro”.

¿Y cómo se lleva un psicólogo con esto de la risoterapia? Porque es como un poco invadirle el terreno…

En otro contexto estarían más preocupados, ahora están llenos de trabajo, mientras tengan trabajo no les preocupa.

Si alguien está interesado en hacer stand up, risoterapia o ir simplemente como espectador, ¿cómo puede hacer?

Mi página es www.k-pocha.com.ar o pueden buscarme en facebook como k-pocha Rubén López. O sino ir directamente al Club de la Comedia en 71 entre 17 y 18 Nº 1119. También pueden comunicarse telefónicamente al 4572800 o al celular 221- 4888504.

También hay eventos de stand up y espectáculos de humor los jueves, viernes y sábado. ¡Los espero!

Los Milton´s: “La Plata tiene sus joyitas (…) No tenés que esperar que venga ningún extranjero”

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PH: Victoria Iseas (b&w)

PH: No Chill Photography

Por Daniela Llordella y Sabrina Sistro

Cuna de grandes historias de rock, la ciudad de La Plata siempre supo guardar un lugar preciado para la difusión de las bandas locales e independientes. Y Los Milton´s lo encontraron. Pionti Cataláno (voz y guitarra), Sebastián Aladro (bajo) y Ándres “Bocha” Vásquez (batería), conforman este trío de rock platense que nace de bandas anteriores y de amistades; con la impronta de la Facultad de Bellas Artes.

Aunque no pretenden encajar en ninguna etiqueta, hoy pueden definirse como un trío de rock alternativo que tiene como base la autogestión.

El próximo domingo 16 de abril se van a estar presentando en Pura Vida Bar, a las 20 horas, junto a otra banda amiga, Los Bicivoladores. AgendARTE tuvo el placer de conversar con ellos, entendiéndolos como verdaderos exponentes de la escena musical platense:

¿Cómo surge el proyecto Los Milton´s?

Pionti: Surge a fines de 2015. Yo tenía unas maquetas, unos temas grabados en casa, bien rústicos, caseros; y de repente me surgieron las ganas de salir a tocarlos.

Decidí agregar más instrumentos a las grabaciones, quería que sonara como algo más fiel a lo que estaba grabado. Entonces hablé con Seba, que toca el bajo, y con otro amigo más que toca la guitarra, y empezamos a fogonear los temas. Así, sin querer y de a poquito, salieron fechas. Primero formato acústico, porque el disco que yo había sacado estaba hecho así.

Sebastián: Después nos ganó la distorsión (risas). Ahora está bastante eléctrico.

Es decir, que el estilo fue mutando…

S: Sí, porque los temas nuevos son más armados entre todos. Al principio sí eran proyectos de Pionti, pero después empezamos a componer entre todos.

¿Cómo se conocieron?

P: De bandas anteriores, fue como que nos reciclamos todos.

S: Ahora es como que somos muy amigos, si no estamos grabando o componiendo, estamos tomando mate. No es que nos juntamos para tocar nomás, como por ahí pasa en otras bandas, porque si no se pierde la mística que se tiene que tener para tocar.

Ustedes decían que se estaban yendo un poco más a la distorsión. ¿Cómo definirían su música hoy?

P: Yo diría rock alternativo, porque tiene un poco de todo. Hay formato canción, medio Indie, después tiene un poco de post-punk…Solemos hacer zapadas también, improvisamos mucho. Ahí hay mucho de stoner, un poco de rock psicodélico o progresivo. Entonces encasillarse en algo es complicado, pero en ese caso, te diría que la estética es rock alternativo.

¿Cuáles son sus influencias?

S: Ahora estamos haciendo un cover de Joy Division, pero escuchamos de todo. Todos los días alguno trae una banda nueva.

P: Sí, por ahí Andrés es el que más experimenta o el que es más curioso con eso. Él está todo el tiempo buscando bandas, y te recomienda para que escuches. Y bueno, las influencias, lo que suena en la banda puede ser un poco de Joy Division, Ramones, Él Mató

S: Claro, si seguís la discografía de los Milton´s, te encontrás hasta milongas.

¿Cuántos discos tienen grabados?

P: Tres. El primero era un álbum de unos diez temas que lo grabé en casa sólo con una placa y después con Andrés, el baterista. Seba, que es artista plástico y es el que se encarga de hacer las gráficas, los flyer y las tapas de los discos, me ayudó a hacer el diseño. Hice un par de copias y las regalé todas, porque no tenía ningún interés económico. Ese fue el primero en 2014.

S: Después sale Selva a fines de 2015, que es un poco más eléctrico, ahí ya empieza a verse lo alternativo. Y en 2016, grabamos Temporal, que a ese sí ya lo grabamos los tres.

P: Ese fue grabado todo en vivo: microfoneamos batería, guitarra, voz, todo por canales separados y después lo mezclamos y lo masterizamos. Todo no analógico, sino con  plugins de programas, que ya vienen preparados para darte un sonido no tan potente, pero mejor de lo que teníamos. Y todo lo fuimos aprendiendo mediante tutoriales. Eso lo grabamos en vivo, en la sala y después le hicimos retoques, metimos alguna otra guitarra, le grabamos un coro…

S: Es super fiel a lo que hacemos en vivo, porque a los tres nos gusta que el disco suene así.

¿Cómo se dio el tema de trabajar de forma independiente?

P: Es interesante eso de sentarte a grabar en tu casa. De hecho a Andrés le fascina eso. Hizo cursos, tiene su pequeño estudio en casa, entonces se la pasa grabando todo el día y nosotros nos juntamos y podemos estar horas haciendo eso. Entonces está bueno que una banda pase por ese proceso de conocimiento, de grabación, de autoproducción.

¿Por qué es importante este proceso?

P: Porque adquirís conocimientos, manejas otros parámetros. Te gusta la música y, si estudias música, sabés de eso. Pero si experimentás por el lado de la tecnología para grabar, adquirís esos conocimientos de forma autodidacta.

S: Sí, y además eso te permite que el producto salga más fiel a lo que querés, porque vos buscás lo que tenés en la cabeza hasta que lo encontrás. Creo que si lo hace otra persona, es más complicado.

¿Y cuáles serían las contras de ese laburo?

P: La calidad del sonido, porque si vos pagas te van a grabar con unos equipos analógicos y vas a obtener un sonido más moderno. Vas a conseguir un sonido a veces más plástico. También depende la música, para el estilo de música que nosotros hacemos está bueno mantener ese sonido de cinta, o de ese micrófono con ruido en una sala que no está acustizada. Es decir, en nuestro caso por ahí no tenés un sonido tan pulido o tan fuerte como el último disco de Los Brujos, por ejemplo, que lo ponés en volumen quince y suena muy fuerte. Ponés un disco nuestro o de otra banda que haya grabado en forma más casera, y el volumen que tiene es otro, la definición es otra.

La ciudad de La Plata es un verdadero semillero de bandas de rock independientes. ¿Por qué creen que es así?

S: Porque hay una Facultad de Música.

P: Bueno, en cuanto a esto del laburo independiente, Los Redondos, por ejemplo, no hacían publicidad. Esa es una forma re independiente de producir, de moverte vos, de hacerte ver. Es interesante…Yo creo que Virus, Los Redondos y un montón de otras bandas de la ciudad, dejaron algo. Creo que lo que pasa con Los Redondos, es que un poco se olvidan de que ellos fueron parte de la escena under y que dejaron un legado interesantísimo. Y bueno, mucho tiene que ver la Facultad de Bellas Artes.  En La Plata hay muchas bandas buenas, hay joyitas que vos pagás muy poco y te ves una re banda a la vuelta de tu casa… No tenés que esperar que venga ningún extranjero.

Recién hablaste del legado que dejaron Los Redondos y distintas bandas que van dejando su huella… ¿cuál es el legado que les gustaría dejar a ustedes?

P: Más que un legado, un mensaje: esto de la autogestión, que me parece que es importante. De insistir, de siempre tocar, siempre mostrarse…

 S: Esto de “hacelo vos mismo”. De que vos solo lo podés hacer igual.

 M: Sí. Además todas las herramientas que hay hoy en día, las redes sociales y demás, son las que te permiten poder hacerte escuchar. Es fundamental eso de insistir para mí, de siempre ser persistente y salir a tocar.

¿Cómo se viene este año para Los Milton´s? ¿Tienen pensado algún material nuevo?

P: Sí, ahora estamos haciendo temas nuevos. Hacemos el repertorio de siempre, pero por ahí zapamos y sale alguna idea como para laburar.

S: La idea sería tratar de cerrar este año con otro disco.

¿Va a tener algo novedoso?

S: La composición ahora ya es más entre los tres, pero van a seguir siendo Los Milton´s.

17158867_1872883656304431_3918677714688202394_o¿Cómo se preparan para la fecha del domingo en el Pura?

 S: Vamos a estar tocando con Los Bicivoladores. Tenemos pensado poner ferias e invitar gente que tenga ferias. Por ejemplo, ahora hay muchas de sticker, fanzine, discos… Todavía la estamos armando, pero la idea es que tenga de todo, mezclar un poco de cultura. Nosotros estamos armando nuestra propia feria de discos con las otras bandas, y como que con todos queremos armar un sello.

P: Sí, la idea que tenemos es tratar de armar un colectivo digamos, entre las tres bandas (Los Super dementes, Mansión y Los Milton´s).

Es como un intercambio y se dan una mano…

S: Sí, entre todos. Nosotros llevamos nuestra gente, ellos la suya y ahí mezclamos lo que hace cada uno. Nosotros tenemos nuestros stickers también.

¿Qué otras fechas se vienen?

P: El 30 de abril nos vamos a estar presentando en la CTA autónoma junto a Abducción, Terrores y Los Super Dementes. Y el 18 de mayo vamos a estar en El Emergente, en Abasto, junto a Mansión y alguna banda de capital.

Spot Publicitario de la fecha en Pura Vida

Que circule: lo nuevo en servicio de noticias

 

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En 2016, inspiradas en la frase de Rodolfo Walsh, “Hágalo circular”, dos periodistas de la ciudad de La Plata, Daniela Giannatasio y Lucía Jaime, deciden crear una agenda de noticias digital con servicio por Whatsapp para todos los trabajadores de prensa y la comunidad en general.

Ante la necesidad de nuclear actividades sociales, políticas y gremiales; Que Circule se instaló como una herramienta de suma utilidad para los periodistas y ya tiene cientos de inscriptos. Y no hablamos sólo de información, sino también de un nexo entre los lectores y los actores principales de cada nota, prestando la posibilidad de contacto. Por eso en su espíritu, prima la idea de compartir la información con los colegas y de ser solidario en el ejercicio de la profesión.

Son las 8:00 am y cientos de teléfonos celulares se encienden con la Agenda Que Circule: todo lo que tenés que saber del ámbito provincial y bonaerense, en la palma de la mano.

– ¿Cómo surge la Agenda de noticias Que Circule y cuánto hace que está en funcionamiento? 

Daniela: Que Circule nació a mediados de 2016 ante la necesidad de concentrar muchas actividades que se desarrollan todos los días tanto en La Plata, como en la Ciudad de Buenos Aires y el resto de la provincia. Como periodistas notamos que hacía falta reunir los avisos políticos, gremiales y sociales para facilitar la tarea diaria y que no se pierda nada en el camino. En centros de actividad política, legislativa y social como La Plata o CABA, todos los días hay muchas actividades que son difíciles de recordar y seguir. Al mismo tiempo, en el interior de la provincia hay temas y actividades importantes que muchas veces quedan relegados y se pierden en la marea informativa. El espíritu de Que Circule es también poner en valor contenidos provinciales.

Con toda esa información dispersa, nuestra tarea es reunir la mayor cantidad posible, organizarla y brindarla gratuitamente a todos los colegas que quieran recibirla.

Lucía: pensamos también en la necesidad de que circulara la información de todas las fuerzas políticas. Encontramos medios o periodistas que se tiñen de un solo color. Nuestra idea, en cambio, es que todos los colores estén en la agenda y que de este modo sea útil a todos los colegas.

– ¿Por qué deciden hacer su versión para whatsapp, cómo se les ocurre?

L: notamos que los pequeños emprendimientos comunicacionales de los últimos tiempos se reducen a nuevos portales que en definitiva terminan siendo más de lo mismo y no logran terminar de instalarse. Al mismo tiempo pensábamos en la necesidad de generar un canal de comunicación donde sistematizar de forma simple y ordenada toda la info que circula permanentemente entre periodistas, prenseros, políticos y organizaciones sociales o vecinos. Rápidamente surgió Whatsapp como el espacio más rápido y directo para estos fines.

D: Evaluamos las distintas formas de llegar a los periodistas y pensamos que Whatsapp es hoy en día una de las maneras de comunicación más inmediatas, de mayor alcance y muy utilizado en el trabajo cotidiano. Estamos permanentemente online en el teléfono, lo usamos para compartir contactos, para hablar con nuestras fuentes. Quizás en el futuro esto cambie y tendremos que adaptarnos a otras plataformas, pero por el momento reúne las mejores características para nuestro objetivo: hacer circular la información.

– ¿Cómo es hacer periodismo por Whatsapp?

D: Como en toda plataforma hay que adaptarse a su lenguaje: mensajes cortos, links, emojis.

El envío diario es a las 8 am, por lo que intentamos cerrar la publicación a la noche, como si fuera un diario, reuniendo toda la información posible para el día siguiente. Las actualizaciones, como cambios o suspensiones de las actividades anunciadas, las avisamos a través de Twitter (@quecirculeok) para no saturar con mensajes durante el resto del día y en la página www.quecircule.com, donde está cargada la misma información desde las 00 horas de cada día, disponible para los más madrugadores.

– ¿Qué cantidad de usuarios tienen hoy en día en Whatsapp?

Actualmente estamos cerca de los 1400 suscriptos de medios locales, provinciales y nacionales. Hay colegas de radio, diarios, portales y televisión.

 – ¿Cualquier persona puede recibir la agenda diaria o tiene que ser trabajador de prensa?

El servicio está pensado fundamentalmente para trabajadores de prensa, y en segunda instancia para prenseros y políticos, pero no es excluyente. De hecho hay muchas personas suscriptas que no lo son. Hay docentes, asesores políticos, funcionarios provinciales, municipales, legisladores, intendentes. Cualquiera que quiera estar informado puede recibirla.

– ¿Tienen la idea de innovar en alguna cuestión más como proyecto a futuro?

Tenemos muchos proyectos en mente para Que Circule, por cuestiones de tiempo, no hemos comenzado a implementar. El proyecto está pensado en etapas y aunque tuvo un crecimiento exponencial desde sus inicios, todavía consideramos que estamos en la etapa de “nacimiento”. Queremos consolidar las bases para poder avanzar con otras aristas.

– ¿Cuáles son las vías de contacto para seguirlos?

Para recibir la agenda sólo hay que enviar un Whatsapp al teléfono +549-221-3095024

En Twitter nos encuentran en @quecirculeok

Y para enviar información para publicar quecirculepuntocom@gmail.com

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Daniela Giannatasio y Lucía Jaime, creadoras de Que Circule

Perfil de las creadoras de Que Circule:

Daniela Giannatasio: Licenciada en Comunicación Social de la Facultad de Periodismo de la UNLP. Viene de un pequeño pueblo que se llama Jeppener. Tiene 29 años. Trabaja en la agencia de noticias DIB.

Lucia Jaime: Mg. en Comunicación y Educación Audiovisual por la Universidad Internacional de Andalucía. Tiene 29 años. Trabaja en Radio UNLP y como prensera en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.

El Abrazo. La Compañía presenta su obra en la 4ta Edición de La Plata Baila Tango

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MARÍA JIMENA ALONSO Y DANIEL ALEJANDRO MÉNDEZ, DIRECTORES DE EL ABRAZO. LA COMPAÑÍA

Como desde hace cuatro años, llega una nueva edición de La Plata Baila Tango. Por primera vez, El Abrazo. La Compañía presentará su obra: “Escenas. Un Musical de Tango”. En la muestra participarán todos los alumnos que, mediante la danza, la actuación y el canto, darán cuenta de la historia del Tango desde sus inicios.  La misma tendrá lugar el día jueves 13 a las 20 hs, en la sala Auditorio del Pasaje Dardo Rocha.

Cabe destacar que, El Abrazo. La Compañía nace como un espacio inclusivo que busca cumplirle el sueño de bailar a todas aquellas personas que no se consideran profesionales en la disciplina, pero que igualmente tienen ganas de animarse a hacerlo. Cada año, un nuevo grupo se entrena para cumplir su deseo de bailar en un escenario y varios meses de preparación y ensayo, hacen que esa fantasía pueda concretarse.

En una charla con sus directores, María Jimena Alonso y Daniel Alejandro Méndez, descubrimos que este espacio persigue la firme convicción de que los sueños están para cumplirse.

¿Por qué se llama El Abrazo?

Daniel: El Abrazo. La Compañía viene, primeramente, de una milonga, el espacio donde se baila tango. Yo bailo tango desde el año 99 y en el año 2005 comencé a dar clases. Dos años más tarde, arrancamos con mis hermanos un espacio de tango, porque veíamos que mucha gente había empezado a tomar clases con nosotros y le pusimos “El Abrazo” porque justamente el tango está muy relacionado con el abrazo humano, con el contacto físico, el contacto emocional.

Jimena: En vez de ponerle El Abrazo Milonga, decidimos ponerle El Abrazo. La Compañía para diferenciar lo que es un espacio para bailar tango de forma social, para socializar con la gente; a lo que es más un tango coreográfico, un ballet de tango con un fin más artístico.

¿Y qué es El Abrazo. La Compañía?

J: Generalmente cuando uno quiere bailar en un ballet de tango tiene que tener ciertas condiciones físicas o hay un tope de edad, o tiene que cumplir con una serie de requisitos. Y nosotros notábamos en nuestros alumnos y en la gente que iba a la milonga, que había una necesidad de presentarse en un escenario y mostrar lo que hacían. Pero no existía en la ciudad de La Plata algún espacio que contemplara a toda esa gente que por ahí ya había pasado un límite de edad para presentarse, o que no tenían el cuerpo ideal que se requiere para la disciplina, o el caudal de información y experiencia suficiente. Entonces decidimos crear este espacio que es inclusivo, porque no hay ningún tope de edad, ni requerimiento físico. Nos pareció una buena oportunidad para darle un lugar a la gente que salía de ese estereotipo del bailarín de ballet. Lo que es importante destacar es que, si bien las puertas están abiertas a todos, una vez que se ingresa existe un compromiso en un doble sentido: primero, un compromiso muy grande entre los miembros de la pareja; y segundo, con el grupo.

¿Entonces cualquier persona que pueda asumir este compromiso puede acercarse, o tiene que cumplir algún requisito?

D: Para integrar El Abrazo. La Compañía sí tiene que haber empezado a tomar clases de tango. Si la persona no sabe bailar, tiene que tomar clase por lo menos un año o un tiempo antes de entrar. Porque nosotros normalmente ahí repasamos un poco lo que es técnica y hacemos después coreografía. Entonces enseñarles a bailar les enseñamos en la clase de tango salón o en la clase de tango milonguero, donde se enseñan los primeros pasos, a abrazar. Si después, con el tiempo adquiere la técnica, o se presenta alguna persona que está tomando clase con otro profesor y quiere integrarse, se lo evalúa mínimamente si sabe moverse y a partir de ahí, sí arranca.

J: Claro. Hay grupos de principiantes. Tiene que saber bailar tango pero no tienen que ser bailarines profesionales o haber bailado hace cuatro años. Lo importante es no arrancar de cero. Primero tenés que aprender algunos movimientos básicos, aprender a conocer tu cuerpo, manejarte con el otro. Pero con conocimientos básicos ya pueden integrarse. En El Abrazo hay gente de 18, 20 años que por ahí aprenden más rápido y les exigimos un poquito más. Pero después, está abierto a todas las edades.

¿Desde qué año funciona El Abrazo. La Compañía?

J: Desde el 2014. Empezamos con un grupo, en 2015 se sumó otro y el año pasado armamos una convocatoria, porque veíamos que además de nuestros alumnos, personas que estudiaban con otros profesores querían integrar La Compañía. Ahí se sumó un montón de gente más y fueron cuatro los grupos el año pasado. Y este año la lanzamos de nuevo y ya se formaron seis. Cada vez hay más gente que le gusta. Lo que nosotros empezamos a notar era que cuando uno va a tomar clase con un profesor, no se acostumbra en esta disciplina a hacer muestras como pasa cuando uno toma clases de jazz, teatro, salsa o árabe por ejemplo. Porque el tango tiene un fin más social y no está tan relacionado con algo más artístico. Entonces creo que eso es lo que vinimos a suplir.

¿Es la primera vez que ustedes participan de este festival?

 J: Hasta el año 2015, nosotros presentábamos las coreografías que hacíamos con los grupos, en el espectáculo de algún otro profesor, porque eran poquitos.

A partir del año pasado, cuando ya se sumaron estos cuatro grupos, decidimos hacer nuestro propio espectáculo porque ya eran muchas coreografías. Y fue ahí que resolvimos organizarlos como una obra: contando una historia.

Se llama Escenas. Un musical de Tango porque cuenta la historia del tango, desde los inicios hasta la actualidad: desde el momento en que llegaron los inmigrantes al puerto, cómo se vivía en los conventillos, el tango de los burdeles, el momento en que el tango tuvo un auge en París, que fue una etapa de decadencia del tango en Argentina porque empezó a tomar mucha fuerza el rock, hasta que después tuvo un auge… Contamos toda esa historia a través de coreografías, pero también hay algunos números cantados y otros actuados.

¿Qué proyectos tienen para este año?

J: Todos los años nosotros, así como hicimos Escenas el año pasado, queremos presentar una obra diferente. Así que ahora tenemos pensado presentarla en el festival y en Julio vamos a hacer una función despedida. Luego comenzamos a trabajar con todo lo que sería la obra de fin de año. Vamos a hacer un musical sobre la vida de Grisel, que se va a llamar como la protagonista y va a contar la historia de amor entre esta mujer adolescente y José María Contursi, un hombre casado, escritor de letras de tango. Entonces acá el desafío será contar esa historia bailando, con algunas partes de actuación y canto.

D: Si bien las personas vienen a aprender tango, a hacer coreografías, nosotros le ponemos esa otra impronta en donde contamos una historia al estilo de una comedia musical. Porque de esta manera, se hace más atractivo para el espectador. Si son sólo coreografías, nos parece que se vuelve monótono.

J: Además, por el mes de octubre vamos a hacer una muestra coreográfica, es decir, mostrar los números sin todo el hilo conductor, para que los alumnos se fogueen y tengan  entrenamiento en el escenario. Entonces vamos a hacer una muestra para que ellos puedan exhibir ante el público lo que llevan aprendido hasta el momento. Y en diciembre es la obra completa.

Si yo quiero empezar a tomar clases de tango hoy, ¿en dónde los encuentro a ustedes?

D: A cualquier persona que quiera ingresar por primera vez a tomar clases de tango, le recomiendo que se acerque al Pasaje Dardo Rocha o al Centro Comunal Los Hornos. Allí estoy dando clases. Tenemos esas dos opciones, porque hay quienes no se quieren sumar al trabajo que hacemos en La Compañía o no les gusta tanto el escenario, pero sí le gusta la parte social del tango. Ahí brindamos un espacio en donde uno va a socializar, va a aprender pasos de tango y después, si en el camino les gustó otra cosa, tienen la posibilidad de integrarse en La Compañía. 

Facebook: https://www.facebook.com/ElAbrazo.LaCompania

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El Festival La Plata Baila Tango Cuarta Edición tendrá lugar entre el 12 y el 15 de abril de 2017 en el Pasaje Dardo Rocha (calle 50 entre 6 y 7). Está organizado por la Casa del Tango y Biblioteca Popular Carlos Gardel con el auspicio de la Municipalidad de La Plata.

Según informó el coordinador general, Fernando Troncoso, el evento tiene por objetivo exponer, potenciar y celebrar el crecimiento que el ambiente del Tango ha tenido en la ciudad de las diagonales en los últimos años. En ese sentido, ofrece al público local y visitante una variedad de milongas con importantes orquestas, clases de tango con destacados profesores, charlas culturales sobre nuestra música ciudadana y espectáculos de inspiración tanguera; todo de manera gratuita.

El punto más alto del festival se vivirá en la milonga de cierre: allí las Orquesta de Tango más importantes de país, Los Reyes del Tango y La Juan D´arienzo, realizarán un contrapunto que promete hacer vibrar a todo el público.

Aquí, el cronograma de las cuatro jornadas que harán brillar al tango en una verdadera fiesta. 

http://laplatabailatango.com.ar/cronograma/

 

Por Daniela Llordella y Sabrina Sistro

 

ESPACIO QUEER: Un lugar para pensar la diversidad sexual desde el cine

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Pamela Veneciano Colo, Programadora del Festival de Cine sobre diversidad sexual de Espacio Queer

Corría el año 2009 y Espacio Queer se levantaba en forma de Ciclo de Cine, por legado de una lucha que se venía gestando en torno a debates sobre diversidad sexual y género.

Después de un largo tiempo de militancia, tomó forma el proyecto de realizar Festivales Queer todos los años, como la posibilidad de un espacio para pensar el cine desde un lugar que no estaba dado en la ciudad de La Plata.

Como hace ya tres años, se abrió la convocatoria de cortometrajes para el 4° Festival que organiza Espacio Queer, y que tendrá lugar entre el 4 y el 8 de octubre en el Pasaje Dardo Rocha con entrada libre y gratuita. Los interesados en participar, tendrán hasta el 1º de junio para enviar sus producciones, tanto nacionales como internacionales, a www.espacioqueer.com.ar.

En tanto, volvió al ruedo el Ciclo Queer  que consiste en la proyección de películas con la misma temática, en las que la comunidad vuelve a sus raíces. El mismo se lleva a cabo todos los domingos del año a las 22 horas en la sala Select del Pasaje Dardo Rocha con una entrada de un valor mínimo de $30 que serán destinados a beneficio del Festival de octubre.

En este contexto y en torno a lo que se viene para esta nueva edición, entrevistamos a Pamela Veneciano Colo, Licenciada y Profesora en Comunicación Audiovisual y Programadora del Festival de Cine sobre diversidad sexual y género de Espacio Queer, una plataforma que, en los últimos años, viene arrasando en calidad y convocatoria.

¿Qué es Espacio Queer?

La primera que planteó esta posibilidad de lo Queer es Judith Butler, una escritora estadounidense que empezó a hacer todo un análisis de lo que es la relación entre el género y el sexo. De ahí desarrolló toda una teoría, que todavía está investigándose. En lo que respecta a nuestro espacio, es un legado que viene de muchos años, de gente que decidió militar desde el cine en cuestiones de identidad sexual y género y por eso no es un festival gay, sino que es un festival Queer, porque lo que pretende el término es romper las barreras del límite de lo establecido. Si es gay, lesbiana, bisexual, transexual, sacar esa etiqueta y pensar a la sexualidad como una construcción continua. Que cada historia pueda contarse en relación a lo que uno vive, a lo que cada uno percibe y construye. Tratando de que lo Queer no esté encerrado en un espacio chiquito, sino que se comparta y además que se sepa que se vive al lado. Que no es algo extraño. De ahí sale Espacio Queer.

¿Cómo surge la posibilidad de hacerlo festival?

Espacio Queer nace con un grupo chico de personas que comenzaron a hacer un ciclo audiovisual en el que proyectaban cortometrajes y largometrajes de temática Queer, en diferentes centros culturales. Empezaron a viajar por la Provincia y por el Interior. La idea siempre fue pasar una película y generar un debate en relación al término Queer, a lo que trataba la película y generar una apertura desde ese espacio.

Después de varios años de militar en relación a la diversidad sexual y de género, decidieron que podía ser que el ciclo se haga festival. Acá en La Plata hay 5 o 6 festivales de cine y no hay ningún festival de cine sobre género o sobre diversidad sexual. En Buenos Aires está Asterisco, que es uno de los más importantes, pero en La Plata no hay. Entonces los chicos decidieron hacer el festival con el apoyo del INCAA y el apoyo de la Municipalidad, entre otros.

Si alguien está interesado en participar, ¿puede hacerlo?

Sí, los colaboradores siempre son bienvenidos a la hora del Festival para la organización o para aportar ideas. Nos pueden escribir a la página de Facebook, por mensaje privado. Nos encuentran como Espacio Queer.

Para el evento están convocando cortometrajes ¿hay algún requisito?

Sí. Tenemos una página que es www.espacioqueer.com.ar en donde están las bases y condiciones del reglamento, es decir, todas las cuestiones técnicas. El que quiera puede inscribir su producto a través de la página, llenando el formulario y enviándolo de manera online. Y sino a través de FilmFreeway, que es una página para los internacionales, porque la convocatoria es tanto a nivel nacional como internacional. La convocatoria se abrió hace una semana y hay tiempo para inscribirse hasta el 1 de junio 2017. Luego habrá una preselección que hacemos los programadores y se va a convocar un jurado, tres personalidades importantes que todavía se desconocen porque se van a nombrar más cerca del festival.

 ¿Cómo está organizado el Festival?

Los cortos se reparten y se proyecta determinada cantidad por día. Lo importante que tenemos, y que no queremos perder, es el voto del público. Cada vez que vos vas a ver la tanda de cortos, salís y tenés a tu disposición un papel en el que podés votar por el que más te gustó. El que obtiene el mayor voto obtiene una mención, que también es importante para el realizador que envía su trabajo.

 ¿Qué se viene en esta cuarta edición?

El primer año fue un festival más tradicional. El segundo año, se hizo una propuesta de 24 horas Queer seguidas, fue como una maratón. En el tercero, Espacio Queer salió a la calle y se hizo así apertura y cierre sumando a una banda musical. Este año, la idea es la de “ciudad tomada” o “ciudad Queer”. Lo que implica, no sólo salir a la calle, sino estar ahí, en todos lados. Así que va a haber muchas sorpresas, además de proyecciones de largometrajes, música, premios e invitados. Además, la idea es abrir un poco el panorama y hacerlo más interdisciplinario incluyendo algunas otras expresiones como la danza, el teatro, la literatura, la poesía, entre otras, como para no atraer solamente a un público cinéfilo, sino ir también por otros lugares. Aunque el fuerte sigue siendo que es un festival de cine. La idea es que el festival tenga más posibilidades, no solo para ver una película, sino para conectarse con lo cultural de otra manera y conectarse con la temática desde diferentes lugares. Vamos a andar por la calle, vamos a estar cerca y esperamos poder llegar a impactar e interesar a la mayor cantidad de gente posible. Y hay que destacar que es de entrada libre y gratuita.

¿El trabajo que ustedes hacen es a pulmón o tienen algún tipo de ayuda económica?

Mucho es a pulmón y tenemos un poco de ayuda del INCAA y de la Secretaría de Cultura, la Municipalidad. Este año aún no está definido.

¿Y todo el laburo que hacen durante el año es sólo para el festival o tienen algunas intervenciones en otros espacios?

 Este año no quisimos solamente estar en el festival, y empezamos a trabajar en febrero con la idea de hacer un ciclo de largometrajes. Se pasan diferentes películas relacionadas con la temática todos los domingos a las 22 hs en la sala Select del Pasaje Dardo Rocha. En nuestra página aparece toda la programación. Y eso también es una posibilidad de estar presentes, de que la gente empiece a vivir Espacio Queer desde lo que es el festival, que se interese en las películas, para difundirlo y además, para tener un mínimo presupuesto que nos ayude también un poco. Por eso se cobra una entrada mínima de $30 por función.

Ustedes piensan a Espacio Queer como un espacio de transformación en torno a la diversidad sexual. ¿Ven cambios?

Lo ves en los cortometrajes que llegan. Siempre hay puntos de cada año que se van tratando también en conjunto con lo social. El año pasado había muchos cortometrajes trans, y que socialmente el tema está como más en auge; se están abriendo muchos espacios de militancia. A su vez también está la violencia de género y un montón de otras cosas que se vieron reflejadas en los productos el año pasado. Hay una apertura mucho más grande, una manera de hablar muy distinta. Me parece que todo lo que uno haga en relación a la militancia, desde el lugar del que sea, genera apertura, cambios; por ahí no es inmediato, pero sí deja como huellas. Y yo creo que nosotros con Espacio Queer lo que pretendemos también es eso, como hacernos presentes en un montón de otros lugares. Y Espacio Queer, me parece, que como todos los espacios de militancia siempre, en algún momento, hace mella en algún lugar.

Resumen 3° Festival de Cine Espacio Queer:

 https://www.youtube.com/watch?v=FIRWnJCNrDE

Contactos:

Gmail: queerespacio@gmail.com

https://www.facebook.com/espacioqueer

https://www.instagram.com/espacio_queer/

Por Daniela Llordella y Sabrina Sistro